Parece que las lluvias nos van a dejar, por fin, coger durante unos días la aceituna. Lluvias que han hecho que parte de la cosecha se pierda en todas las provincias andaluzas. Concretamente en Jaén las pérdidas se calculan en un 15% .
Los que, aprovechando los claros del temporal, hemos intetado seguir con la recolección hemos comprobado que, en unos días y en la misma parcela, los rendimientos han bajado cinco puntos con un pequeño aumento de peso del fruto.
Ante esta situación y con el 50% de la cosecha sin recoger en la mayoría de las provincias olivareras, el aceite ha subido, pero ya todos sabemos que los glifosatos y los cobres van a experimentar una subida importante a finales de este mes de Enero.
Tampoco nos consuelan en exceso las palabras de Clara Aguilera ayer en Códoba, hablando de la aprobación de la Ley del Olivar para finales de año o principios del 2011. Ella misma reconocíó que no hay dotación presupuestaria para la tan esperada ley, aunque declarase con énfasis "que el olivo es un cultivo importante para la Comunidad Andaluza, no sólo como motor económico, sino también como patrimonio cultural y paisajistico" y añadiese "que gracias a esta ley se van a canalizar las ayudas a los productores, a través de la nueva figura del contrato territorial, y se benificiará a todos los tipos de olivar, incluidos los tradicionales".
Tampoco nos consuelan en exceso las palabras de Clara Aguilera ayer en Códoba, hablando de la aprobación de la Ley del Olivar para finales de año o principios del 2011. Ella misma reconocíó que no hay dotación presupuestaria para la tan esperada ley, aunque declarase con énfasis "que el olivo es un cultivo importante para la Comunidad Andaluza, no sólo como motor económico, sino también como patrimonio cultural y paisajistico" y añadiese "que gracias a esta ley se van a canalizar las ayudas a los productores, a través de la nueva figura del contrato territorial, y se benificiará a todos los tipos de olivar, incluidos los tradicionales".
Son las bonitas palabras a las que en este país estamos tan acostumbrado. Palabras sin presupuesto. Palabras que queremos oir, pero que logicamente no convencen ni a las asociaciones agrarias ni a los olicultores.
¿Sabrá alguna vez este Gobierno, esta Junta dónde invertir rentablemente el poco dinero del que dispone? Al menos ayer oímos una música que nos cantaba y nos nombraba.
