sábado, 25 de diciembre de 2010

OTRA VEZ LAS INUNDACIONES. OTRA VEZ LA DESESPERANZA.

Ya hoy no sólo hablo de los daños de las lluvias, sino de verdaderas  pérdidas, e incluso catástrofes, causadas por las inundaciones que venimos padeciendo, especialmente entre otros lugares,  en la campiña de Córdoba desde comienzos de Diciembre. En Jaén los daños no han sido tan generalizados y, en concreto yo, me he beneficiado del agua.
  Sin embargo, en mi finca de la Campiña Sur cordobesa llevo contabilizados en este mes 281 litros que, sumados a los caidos desde Septiembre, hacen un total de 513 litros, cantidad superior a la recogida en todo un año en campañas anteriores.
Y no es unicamente la cosecha del olivar la que se va a ver mermada, con la caida, el  arrastre a los barrancos del fruto y la imposibilidad de entrar en aquellas tierras de bujeo con una maquinaria pesada y por donde corren verdaderos arroyos de caudal rápido y abundante en una zona donde pocas explotaciones han terminado la recolección.
 También el trigo ha sufrido los destrozos que ya le afectaron el año pasado. Un año más las partes bajas, recien sembradas y que empezaban a repuntar con fuerza, parecen más auténticas lagunas en las que se espera ver patos nadando que un trigo ahijando. Sin contar que hay parte de las hectáreas pensadas y dedicadas al trigo que aún no han podido sembrarse porque la lluvia no lo ha permitido. Un año más en las mismas parcelas, en los mismos cultivos y, aunque este año tengo suscrito un seguro, dudo que pueda resolver todos los desastres acumulados.
UPA cifra en 59,64 millones de euros los últimos perjuicios de estas lluvias en la provincia de Córdoba y ha pedido a la administración un plan de recuperación de suelos, arreglo de caminos y mantenimiento de cauces y riberas de ríos y arroyos. A MÍ YA NO ME QUEDA TIERRA DIAPONIBLE PARA TAPAR CÁRCAVAS TAN PROFUNDAS Atender estas peticiones sería lo lógico, pero seguramente, como siempre nos veremos desatendidos como lo estamos en la regularización del precio del aceite, que por mucho que ahora se venda, está estancado sin cubrir gastos, y del trigo que ahora ha subido a 37 pts el kilo, cuando lo tuvimos que vender, obligados por las deudas nada más recogerlo, a 27. 
De todas maneras, aunque se empeñen no nos van hacer abandonar nuestras tierras y cuidaremos de ellas, aunque tengamos que quitarnos el pan de nuestras bocas porque preferimos morir nosotros antes que nuestros frutos que también son nuestros hijos.     

sábado, 11 de diciembre de 2010

LA LLUVIA Y OTRA ÚLTIMA NOTICIA

Las lluvias han llegado otra vez y en distintos puntos de nuestra región han hecho mucho daño. En Jaén y en Córdoba donde yo trabajo también. Pero en Jaén, y concretamente en mi zona, han benificiado y no han producido destrozos importantes. Sólo la aceituna, gorda y llena de agua, ha empezado a caerse y producirá un aceite más dulce. En Córdoba, sin embargo, en aquella tierra de bujeo, las aguas corren libremente e inundan el terreno. El trigo, en mitad de la siembra y empezando a salir, ya no sirve y nos vuelve a pasar lo del año pasado. Una y otra vez lo mismo. Pero este año voy a suscribir el Seguro. La fecha tope es el día 15 y no nos queda más remedio que hacerlo. Es su política e, incluso, nos pondrán pegas a la hora de reclamar.
Hoy, como siempre pasa en la vida y en nuestra vida, hay otra noticia a la que me agarro para tener esperanza y seguir luchando. Ayer se presentó en Sevilla la Fundación José Ramón Guillén, que impulsada por Acesur, quiere consolidar la cultura del aceite, pretendiendo que la culminación de este trabajo sea la declaración del olivar como patrimonio de la humanidad por parte de la UNESCO.
El camino es otra vez largo, pero al menos, se ha iniciado y, como en la Ley del Olivar, unos estaremos más confiados y otros ya no se creen nada. Pero las cosas hay que iniciarlar y empujarlas todos juntos con todas las fuerzas. Y en esa idea persistiré siempre.        

jueves, 2 de diciembre de 2010

POR FIN LEY DEL OLIVAR

Por problemas personales importantes, he estado alejada de vosotros más de lo que hubiera querido, pero hoy aquí estoy para reivindicar con toda mi fuerza la APROBACIÓN DE LA LEY DEL OLIVAR.
Estos dias todos hemos leído el proyecto de la ley en el que se insiste en dos ejes fundamentales: 
- EL IMPULSO A LA COMPETITIVIDAD, que, entre otras cosas, supone algo muy importante para nosotros como "la modernización del sector, el aprovechamiento de residuos agricolas, el fomento del riego, el fotalecimiento de programas de investigación, innovación y formación de nuevas tecnologías aplicadas al olivar, la concentración de la oferta a través del asociacionismo empresarial y el fomento de la calidad de las producciones", estos dos últimos punsiempre considerados por mí como esencial.
- LA SOSTENIBILIDAD, en la que "se prevé ampliar políticas para mantener LA RENTA DE LOS OLIVICULTORES, impulsar la multifuncionalidad y diversificación de explotaciones e industrias, MEJORAR CONDICIONES DE TRABAJO y RESPALDAR EL OLIVAR TRADICIONAL, la producción ecológica e INTEGRADA y el uso eficiente de los recursos hídricos".
También se habla de novedades como LOS  CONTRATOS TERRITORIALES que los titulares de fincas podrán hacer con la Administación Autonómica a título personal o agrupados por zonas y esto todavía sin determinar y LAS AYUDAS PÚBLICAS que definirán un reparto asimétrico de los recursos para facilitar mayor apoyo a LOS OLIVAREROS QUE MÁS LO NECESITEN.
Con todo esto tenemos que estar de acuerdo, por muy teórico e indefinido que sea.
Que por fin el Gobierno y la Junta, aunque sea para justificarse de su pésima gestión, hayan reconocido la importancia de nuestro sector y hayan declarado alto y claro lo que todos nosotros sabiamos y queriamos oir, sin duda más estructurado y con los recursos bien especificados, es un comienzo. Hoy son algunos más los que conocen que en Andalucía  el olivar es la principal actividad económica para 250.000 familias en más de 300 municipios, que en ella se concentra la tercera parte del olivar europeo, el 40% de la producción mundial de aceite de oliva y que nuestro líquido supone el 24% del valor de la producción agraria regional.
Sí, como dice ASAJA A., el actual texto puede que esté "vacio de contenido, sin tener en cuenta propuestas del sector", pero ya esta ahí.
Va a ser difícil sacarlo adelante, sin dinero, con tanta desconfianza que respiramos ahogándonos. Somos otra vez nosotros los que debemos salir a dar la cara, apoyándonos unos a otros y, sobre todo, creyendo en nuestro potencial y en el valor de nuestros olivos. Sin miedo y con el coraje que nos da la tierra.
Vamos a valorar, como ha hecho UPA A., este proyecto de ley, sin esperar que las asociaciones que nos representan se pongan de acuerdo.
Además tenemos otra gran razón para estar optimistas. La lluvia está bañando nuestros campos, asegurando posibles cosechas, aunque nos impida seguir con la que acababamos muchos de empezar. Los días de lluvia siempre tienen que anunciar algo bueno y el 30 de Noviembre llovió. Y yo ya me voy a lanzar a la producción integada.